Entrevistas

Cartografías de la fragmentación: hacia una dramaturgia del espectador

Cartografías de la fragmentación: hacia una dramaturgia del espectador

Este sábado 13 de mayo a las 21hs se estará presentando el libro “Cartografías de la fragmentación, Teatro Posdramático Platense”, una compilación de textos dramatúrgicos de distintos artistas de la ciudad: Nelson Mallach, Beatriz Catani, Blas Arrese Igor, Diego Biancotto y Carolina Donnantuoni. La selección estuvo a cargo de Gustavo Rádice, escenógrafo, actor e investigador del teatro platense. La presentación se realizará en “El espacio” (Diag. 78 esquina 6), habitat natural de Malisia editorial.
Aprovechamos la ocasión para entrevistar a Gustavo Rádice sobre este nuevo material y esto fue lo que nos contó:

¿Cómo surge la idea de esta publicación?
La idea surge principalmente como resultado de mis trabajos de investigación dentro del ámbito de la Facultad de Bellas Artes, en el área de la historia del teatro de la ciudad. En el intento de construir una periodización y cronología del teatro platense durante los ’80 y ’90, surgió la inquietud de pensar cuándo podría comenzar y qué características tendría el teatro contemporáneo platense. A esta idea también le crucé conceptos como el de posdramático (Lehmann, Cornago), performático (Sagaseta) y estudios hechos por Nicolás Bourriaud, entre otros. En el cruce de estas ideas el libro intenta bucear en este tipo de teatro. Obviamente existen otras tendencias dentro del campo teatral platense, pero me interesó profundizar sobre este recorte. Personalmente me interesa mucho el teatro platense, vengo trabajando sobre su historia desde hace mucho tiempo y creo que este libro abre una nueva posibilidad de trabajo que me permite explorar sobre la práctica en sí. Este libro se logra por la generosidad de los 5 artistas que participaron desinteresadamente en él. Estoy más que agradecido a la participación de Beatriz Catani, Blas Arrese Igor, Nelson Mallach, Carolina Donnantuoni y Diego Biancotto.

¿Cómo se hizo la selección?
El objeto de estudio, en este caso, tiene que ver con una inquietud mía. Surge luego de ver muchas obras de teatro y de comenzar a pensar en los diferentes tipos de construcción de relato y en cómo lo narrativo busca nuevos caminos apartándose de lo lineal para proponer otro relato que posibilite, por un lado, comenzar a montar diferentes procedimientos devenidos de otras disciplinas; y por otro, establecer la idea de la dramaturgia del espectador. Principalmente, el interés se centra en pensar que el concepto de representación pasa a segundo plano o es algunos casos resignificado hacia un nuevo plano semántico, en donde cobra un nuevo sentido más cercano a la idea de construcción. Por otra parte, también la selección tiene que ver con el pasado del teatro platense y en cómo las diferentes líneas de trabajo se van diseminando en varios teatristas.
No cabe duda de la importancia de Beatriz Catani dentro del campo teatral platense y en cómo su dramaturgia durante los años ’90 marcó un nuevo ritmo en la construcción de relatos. También pensé en buscar obras que no estuvieran escritas o pensadas de antemano. En este sentido, le propuse a cada artista que participara con alguna obra que no estuviera construida primero como obra escrita, sino que fuera el resultado del trabajo concreto de actores y director. La idea era que cada uno pensara e hiciera el ejercicio de transponer de un dispositivo a otro la obra, del escenario al papel y ver que sucedía en esa transposición de dispositivo, que se pierde y que se gana. Leer la obra de Beatriz, la de Nelson, la de Carolina, o la de Blas, o intentar descifrar el juego escénico de la obra de Biancotto es un ejercicio interesante como lector, más si no han visto las obras. Hay algo del orden de la pérdida que funciona en cada obra y que nos pone como lectores en lugar otro, pero a su vez semejante al del espectador. Aquello que funciona como caos escénico en el papel se ordena pero surge cierto sentimiento más cercano a lo abismal que despierta aquello que está incompleto.

¿Podrías sintetizar qué es “teatro posdramático”?
Primero quiero aclarar que la idea de lo posdramático o performático que se desarrolla en el libro está relacionada a la de Lehmann, o las de Oscar Cornago; también a las ideas que desarrolla Sagaseta y sus estudios sobre el teatro performático; y por último al trabajo de Federico Irazábal en Teatro Anaurático. Si bien no es intención mía definir un tipo de teatro tan complejo, me vuelco a pensar este concepto de posdramático como aquel teatro que rompe con el relato lineal basado en las tres unidades aristotélicas. Parto de esta premisa para buscar cuáles son la operaciones poéticas que posibilitan este relato otro. En este punto me parece interesante el trabajo de Irazábal, creo que es un aporte novedoso a esta línea de pensamiento y de investigación.
Por otra parte, mi intención también es una búsqueda de separar los estudios sobre el teatro local de la historiografía porteña. Me parece interesante tomar en cuenta estos estudios ya realizados e intentar territorializar dichos conceptos. No cabe dudas que la producción de Blas o Beatriz esta cruzada por todo aquello que han visto, o con quienes han estudiado, pero es interesante pensar estas ideas también con un concepto interesante como el de contaminación cruzada, es decir no solo la influencias de aquellos otros artistas dedicados al arte escénico sino también la de otras artes. Muchas veces se piensa que el procedimiento es una herramienta técnica que no permite la apertura hacia el acto expresivo-creativo; yo considero que este tipo de obras, que tienen un fuerte anclaje en el procedimiento, permite una apertura hacia búsquedas que están más allá de lo temático o, todo caso, permite una confrontación de la relación entre tema y motivo; poniendo en tensión, permitiendo que el significante explote. Por otra parte, hay que entender el concepto procedimiento como una operatoria estética y no como una herramienta técnica que funciona a modo de fórmula, creo que el ejemplo más claro es cuando Nelson Mallach utiliza el concepto de fuga como procedimiento de construcción de su obra. Con todo esto quizás no esté diciendo nada nuevo, o nada que no se haya dicho ya, pero quizás lo novedoso sea el decirlo de manera territorializada, el comenzar a sistematizar lo pensado y estudiado sobre el teatro platense.

¿Existe un “teatro platense”? ¿Cuáles serían sus características o cómo lo diferenciamos de otro?
El problema de la identidad o de la búsqueda de la identidad siempre discurre en el plano de la entelequia. Es muy difícil enunciar si esto o aquello es o no es. El problema del teatro platense no es un problema ontológico, aunque ronde por ese lado. El libro plantea ciertas características del teatro local y quizás, en un sentido, esté hablando de ciertos rasgos identitarios del mismo. Pongo como ejemplo lo siguiente para pensar las relaciones entre teatro, historia e ideología, en donde creo que está el problema de lo identitario como matriz de pensamiento y como entelequia política: Con la nueva gestión municipal surge una nueva forma de pensar el Coliseo Podestá como núcleo teatral dentro del circuito teatral platense, ya no más como un mero reproductor de puestas traídas de otros lados sino también con producción propia. Dentro de su política cultural se piensa articular lo teatral oficial con lo teatral independiente. Para esto se abre una convocatoria, y he aquí lo interesante, al teatro autogestivo. Se crea un ciclo de teatro autogestivo. Este nuevo concepto o nueva forma de pensar la producción teatral local abre, a mi entender, un problema de tipo ideológico ya que cuando uno habla de teatro independiente platense no solo habla de aquellas producciones autogestivas sino también de un universo de significaciones del orden de lo histórico, de los modos de producción y de lo estético.
Obviamente con el paso de la historia hay que repensar el concepto de teatro independiente y a qué alude, ya que no es lo mismo pensarlo a finales del años 70 o pensarlo a mediados de los 80. Hoy, sabemos que existe un campo teatral platense, pero también sabemos que el circuito teatral platense no logra consolidarse tan rotundamente como la práctica escénica local. Dentro del circuito creo que tenemos que seguir pensado cuales son las entidades que nos están legitimado: por qué la universidad, como parte del campo intelectual de la ciudad, ha tardado y en algunos casos, tarda en incorporar los estudios del teatro local a su campo; por qué los medios de comunicación dejan en la periferia a las prácticas escénicas; por qué dentro de los medios hay ausencia de especialista en estudios sobre, y no digo solo del teatro, sino de las prácticas culturales en general. Creo que hay que seguir trabajando, pensado y, sobre todo, produciendo. Quizás el libro sea un intento de aportar pensamiento a la práctica escénica local, un intento de reflexionar sobre lo que estamos haciendo. Sin duda los modos de producción definen prácticas y creo que comenzar a pensar desde ese lugar es como podemos encontrar algunas respuestas sobre aquello que nos diferencia del resto. Pero también creo que la misma producción teatral local es una respuesta a lo que me preguntas.

¿Para quiénes es este libro?
El libro es para todos aquellos que se interesan por el teatro local, ya que cuenta con una introducción mía en donde se plantea una periodización y pequeña cronología del teatro platense y un estudio sobre lo contemporáneo en el teatro local, donde expreso qué es, para mí, el teatro posdramático local y cuáles son su procedimientos. También, antes de cada obra, hay una reseña mía sobre ese material. Cada obra cuenta con una pequeña introducción escrita por cada dramaturgo a pedido mío. También hay una foto de la obra y una planta escenográfica hecha por el escenógrafo o hecha ad-hoc para el libro.

¿Este libro significa para vos el cierre de un proceso, el comienzo de otro?
Este libro es un cierre y también un comienzo. Por un lado, es cerrar un proceso de trabajo, búsqueda, investigación sobre aquello que se considera contemporáneo en el teatro local. Pero también es el comienzo de un nuevo proceso de pensamiento sobre el teatro local ya que, a partir de este libro, de lo leído, visto y estudiado, me surge la necesidad de volver hacia atrás, de volver a los ’80, más cuando en estos días se ha comenzado a cuestionar conceptos como el de Posdictadura y se intenta reemplazar por el de advenimiento de la democracia. Como investigador uno siempre se está preguntando, cuestionando, estudiando. Es imposible a veces cortar con este proceso; sobre todo cuando uno ve mucho teatro y lee mucha teoría es imposible no cruzar ambas esferas y en ese cruce surgen las preguntas, las hipótesis, que van a cimentar las bases de nuevos estudios.

¿Con qué nos vamos a encontrar en la presentación?
Estamos pensado con Carolina Donnantuoni, en el marco de nuestro proyecto Plataforma de Teatro Performático, hacer una pequeña instalación con elementos de las diferentes obras. La idea es seguir el procedimiento de trabajo de las obras compiladas en el libro en donde la idea de montaje está constantemente presente. Tomamos esa idea y estamos pensado armar este trabajo en la librería. Cuando la gente llegue se va a encontrar con esta pequeña instalación. También van a estar los dramaturgos que participan en el libro contando su experiencia. La idea es pasar un momento ameno y descontracturado y charlar sobre el trabajo que estamos presentando.

SOBRE EL LIBRO
Pensar el teatro platense desde una mirada territorializada permite establecer matrices de producción que circulan de manera abierta en el interior del campo teatral. En dichas producciones escénicas asistimos a la relación entre procedimientos tomados de la dramaturgia escénica, dramaturgia del actor y una serie particular de operaciones poéticas. A partir de esta relación se conforman un conjuntos de herramientas estéticas que redefinen conceptos tales como el de dramaturgia, puesta en escena y creación colectiva, reprogramando el lenguaje teatral platense contemporáneo. Es así que se presentan, a la hora de construir una producción teatral, procedimientos tales como: el recorte y uso del fragmento; programar formas y no componerlas; la repetición; la apropiación y reprocesamiento de imágenes, sonidos, textos, etc.; el reciclaje de sonidos e imágenes; la acción de elegir y seleccionar como operación artística (la edición como uso del fragmento y su posterior montaje); y por último, el uso de la cita y la reescritura. Algunas de estas operaciones se presentan con mayor evidencia y fuerza discursiva en grupos como Hierba Roja Teatro, La Terraza Teatro, las producciones teatrales de Beatriz Catani, las obras del director, actor y dramaturgo Blas Arrese Igor o las producciones escénicas de Nelson Mallach, definiendo de esta manera una de las tendencias que sigue el teatro contemporáneo platense.

SOBRE EL COMPILADOR
Gustavo Radice nació en la ciudad de Río Cuarto, provincia de Córdoba, es Licenciado y Profesor en Artes Plásticas con orientación en Escenografía, egresado de la Facultad de Bellas Artes de la UNLP. Actualmente se desempeña como docente investigador de la misma casa de altos estudios, siendo Profesor Titular de la Cátedra Taller Básico Escenografía I-II. También se ha desarrollado en el ámbito de la producción artística como actor y director teatral.

admin

mayo 9th, 2017

1 Comment

One Comment

  1. Maite says:

    ¿Dónde se puede conseguir el libro?
    Gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *