Entrevistas

“Isadora es un paseo por la historia del mundo”

“Isadora es un paseo por la historia del mundo”

Entrevista a Diego Biancotto, director de “Isadora o la revolución de un cuerpo”
por Dalila Tealdi*

Hoy Isadora Duncan siente otra vez, y habla y llora y ríe y baila y canta pero sobre todo sufre la tragedia de su vida a través de Ayelén, la protagonista del unipersonal dirigido por Diego Biancotto.

En una habitación de alguno de los tantos hoteles que Isadora Duncan habitó, nos cuenta cómo fue vivir a la vanguardia de la danza, de la maternidad, de la sexualidad, del ser mujer, por momentos comunista, liberada y revolucionaria en todo su ser; cómo, desde su niñez, empezó a romper con las estructuras impuestas en el mundo de las artes; y cómo al devenir de su vida no le esperaba más que un desenlace fatal.

Con sólo un antecedente teatral en Argentina, protagonizado en 1970 por Cipe Lincovsky, La Terraza Teatro da vida nuevamente a este personaje dramático y rebelde. Diego Biancotto nos cuenta cómo fue la realización de la obra.

¿Cuándo nació la idea de teatralizar la vida de Isadora Duncan?
La idea nace porque Ayelén está relacionada al mundo de la danza: es docente de expresión corporal y me contó lo que significó Isadora para la danza y el movimiento. Empecé a indagar en su vida y me pareció sumamente teatral. Descubrí un personaje trágico. Como nos une un lazo afectivo con Ayelén, un día le propuse que le iba a regalar una obra y así nació “Isadora o la revolución de un cuerpo”.

¿Cómo construyeron la trama?
Cuando escribo me gusta hacer una base y, a través del trabajo con los actores, se termina de definir el texto. Así fue el trabajo de construcción de Isadora. Ayelén quería indagar en teatro más convencional, y así fue cómo armamos esta historia que tiene un principio, un desenlace y un personaje importante en la narración, -como iba a ser quien se ponga en la piel de Isadora, fue ella quien eligió qué temas y textos tomar para contar la historia-. Después hubo mucha investigación a partir de esta idea de tener un relato pero que a su vez había sucedido en la vida real, había muchas puntas para tomar. No sólo desde la visión de la danza, sino desde la visión histórica, del mundo. Fue muy interesante toda esa búsqueda.
La idea también era que sea algo cinematográfico en cuanto a las imágenes que se podían generar. Eso apareció de la mano de Gordon Craig, -productor y director teatral, padre de la primera hija de Isadora- . Nos parecía interesante que en la puesta en escena estuviera él presente pero a través de su arte. Investigué bastante sobre la relación de las luces y las sombras que él planteaba. Todo esto fue armando un rompe cabezas.

¿Qué importancia tiene esta persona/personaje para nosotros, los espectadores?
Es un personaje que es mucho más conocido por su absurda muerte que por todo lo que hizo, salvo que uno esté dentro del mundo de la danza. La gente que no está metida en ese universo, tal vez no conoce toda su vida y todo lo que ella hizo. Y lo que ella rompió. Rompió moldes, rompió estructuras. Aún hoy, si uno cuenta lo que ella hizo, seguiría llamando la atención.
Por ejemplo, lo que hizo en 1916 cuando vino a Buenos Aires a bailar al Teatro Colón. Se fue a una fonda de la Boca donde le contaron que se estaba festejando el centenario de la Independencia, y pidió que le tradujeran el himno. Se desnudó, agarró una bandera y empezó a bailar sobre las mesas. Desnuda totalmente, bailando el himno. Yo creo que aún hoy, si hay alguien que hace eso en un bar, con una importancia como la que tenía esta mujer, creo que llamaría mucho la atención y daría mucho de qué hablar.

¿Quiénes van a ver la obra?
Vienen de diferentes ámbitos a ver la obra, con diferentes lenguajes -simbólicos- y rescatan un montón de cosas de esta historia. Termina siendo apasionante. Se logró transmitir. Y está todo puesto también en Aye, que ha logrado poder transmitir esa pasión que me contaba cuando hablábamos deIsadora.
El espectador va a pensar al teatro pero hay muchos datos en Isadora que le son dados. Entonces, es para un público amplio, no sólo para un público dedicado a la danza.

Invitación…
Es ir a ver una historia de vida, una tragedia moderna que tiene todos los aderezos de lo que significa una tragedia. Es también un paseo por la historia, no sólo por la historia de Isadora, sino por la historia del mundo. Creo que es muy interesante para ir a ver y sentir la vida de Isadora. Es un drama. Su vida es muy cinematográfica y haberla contado así me gustó mucho.

FICHA TÉCNICA
Actuación: Ayelén Dias Correia.
Escenografía y Vestuario: Lucía Otaño, Natalia Suárez.
Fotografía: Natalia Suárez.
Diseño Gráfico: Julieta Ramirez Borga.
Asistente de Dirección: Estanislao Pedernera.
Dramaturgia y Dirección General: Diego Biancotto.

PRÓXIMA FUNCIÓN

*Estudiante de Comunicación Social de la FPyCS (UNLP)

admin

mayo 18th, 2016

2 Comments

2 Comments

  1. Viviana Maggio says:

    Trabajo bellisimo que impactaa por la disponibilidad de un cuerpo al servicio de la narrativa, dejandose tomar por ella en la creacion de escenas donde el teatro y la danza se funden en la estetica que actriz y director logran encontrar.
    Felicitaciones a ambos. Un acto poético!

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